Educacion

Cómo hacer una introducción

A la hora de presentar un trabajo académico o proyecto laboral, este en muchas ocasiones necesita llevar una Introducción. Esta es importante porque ofrece una visión previa de lo que se va desarrollar en las siguientes líneas.

Su función principal es prácticamente ubicar en contexto al lector para que desde el inicio se vaya familiarizando con lo que va observar a continuación.

A pesar de lo sencillo que pueda sonar, redactar una introducción supone una tarea un poco complicada para muchas personas, que no saben cómo hacer una introducción. Toparse con un bloqueo creativo o no saber plasmar ideas introductorias de un tema específico, es más frecuente de lo que parece.

Muchos la subestiman, pero lo cierto es que una buena introducción consigue captar a la persona para mantenerse con ganas de seguir leyendo lo que se está presentando.

Es por eso que con este artículo, conocerás algunos trucos para aprender a cómo hacer una introducción. No hay que ser un experto para lograrla, simplemente hay que tomar en cuenta ciertos elementos para que las ideas y las palabras fluyan al escribir.

Concisa pero interesante

Uno de los primeros elementos que hay que saber en cómo hacer una introducción es que este texto no debería ser largo (una hoja entera cuando mucho), al contrario, debe mostrar un texto líneas lo más concisas posible pero manteniendo en todo momento el interés. Como se menciona anteriormente, es una oportunidad para atrapar al lector y que este se quede leyendo el resto del contenido.

Pero, a pesar de lo corta que puede ser, hay que dedicarle suficiente tiempo para que el texto muestre lo que una introducción debe mostrar. Hay que responder el ¿Qué?, ¿Cómo? y ¿Por qué? del trabajo. Y por supuesto, hacer uso de algunos datos interesantes que se encuentren en el desarrollo, pero sin ahondar mucho en ellos para mantener el interés.

Un embudo

Redactar una introducción puede verse como un embudo o pirámide invertida. Se pasa de lo general a lo específico a medida que se va desarrollando el texto. Para ayudarte en cómo hacer una introducción te puedes apoyar en la siguiente estructura:

  • Primeros párrafos: Se definen el tema o los temas que se seleccionaron
  • Siguientes párrafos: Lo que se recomienda es mencionar características o las causas del tema en cuestión.

Mantener un tono adecuado

Tener definido el público al que va a llegar el trabajo juega un papel relevante en aprender cómo hacer una introducción. Cada lector tiene una forma característica de pensar y por lo tanto, esto debe tenerse en cuenta.

La introducción debe tener el mismo tono con el que se ha desarrollado todo el trabajo. Mantener el lenguaje es un elemento indispensable pues le da coherencia y uniformidad a lo que se ha desarrollado. Así como también demostrar seguridad y confianza, que el lector sienta que se le habla con propiedad.

Promete revelar cosas

Cuando se trata de aprender a cómo hacer una introducción hay que tomar en consideración a la persona que leerá el texto. Y en esa búsqueda por lograr líneas atractivas hay un recurso que funciona y es prometerle de alguna forma al lector saber algo una vez haya leído todo el trabajo.

Esto se logra incluyendo datos interesantes y realizando preguntas que encontrarán su respuesta en el desarrollo del trabajo, no antes. Ese “factor sorpresa” termina por enganchar a quien va a leer el trabajo.

Lo primero es lo último

Por muy irónico que parezca, en cómo hacer una introducción se recomienda que la esta se redacte después de haber terminado todo el trabajo, puesto que en pleno desarrollo es que se asimila todo el tema en cuestión, lo que facilita plasmarlo a la hora de hacer la introducción.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Promedio de puntuación / 5. Recuento de votos:

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Etiquetas
Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar