«Sacar un móvil nuevo de la caja es una experiencia casi religiosa: ese olor a tecnología nueva, la pantalla inmaculada sin huellas y la promesa de una velocidad de vértigo. Sin embargo, lo que muchos no saben es que, tal y como viene de fábrica, tu móvil está configurado para beneficiar al fabricante y a Google, no a ti.»
Seguramente te ha pasado: configuras tu cuenta, instalas WhatsApp y a los dos días ya notas cosas que te molestan. La batería no dura lo prometido, te llegan notificaciones de publicidad extrañas o el teclado vibra y hace ruido cada vez que escribes una letra, volviendo locos a los que están a tu alrededor.
La realidad es que los fabricantes (Samsung, Xiaomi, Motorola, etc.) configuran el teléfono «por defecto» para recopilar la mayor cantidad de datos posible y mostrarte sus propios servicios, aunque no los necesites. Además, muchas funciones útiles para tu día a día vienen desactivadas simplemente para que la batería parezca durar un poco más en las pruebas de laboratorio.
No te resignes a usar el móvil «como viene». Con dedicarle 10 minutos a bucear en los ajustes el primer día, puedes ganar privacidad, batería y, sobre todo, paz mental. Aquí tienes la guía definitiva de los interruptores que debes tocar nada más encender tu Android.
1. Silencia al espía: Desactiva los anuncios personalizados
Google y el fabricante de tu móvil viven de los datos. Por defecto, tu teléfono viene con un identificador de publicidad activado que rastrea lo que haces para mostrarte anuncios «relevantes». Si valoras tu privacidad y, de paso, quieres ahorrar un poquito de batería (ya que el teléfono deja de enviar informes constantemente), apágalo.
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Ve a
Ajustes>Google(oPrivacidaden algunos modelos). -
Busca el apartado
«Anuncios». -
Aquí verás una opción que dice
«Borrar ID de publicidad»o«Inhabilitar personalización de anuncios». Ejecútala.
Además, busca en los ajustes de tu fabricante (especialmente en Xiaomi o Samsung) las opciones de «Diagnóstico y uso» y desactívalas. No tienes por qué enviarles informes diarios de qué apps abres.
2. Recupera tu privacidad en la Pantalla de Bloqueo
Imagina esta situación: dejas el móvil en la mesa de una cafetería o en la oficina, te llega un mensaje de WhatsApp con un código de seguridad del banco o un mensaje privado, y la pantalla se enciende mostrando el texto completo para que cualquiera que pase por ahí lo lea. Un desastre de seguridad.
Android, por defecto, suele mostrar todo el contenido. Vamos a cambiarlo para que te avise de que tienes un mensaje, pero no muestre qué dice hasta que desbloquees.
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Ve a
Ajustes>Privacidad(oNotificaciones). -
Busca la opción
«Notificaciones en pantalla de bloqueo». -
Selecciona la opción
«Mostrar contenido sensible solo al desbloquear»o«Ocultar contenido sensible».
Ahora, cuando te llegue un mensaje, dirá «WhatsApp – 1 mensaje nuevo». Sabrás quién te escribe, pero nadie podrá leer el chisme si no eres tú.
3. La tasa de refresco: Paga por lo que compraste
Si te has comprado un móvil de gama media o alta en los últimos dos años, es muy probable que tenga una pantalla de 90 Hz o 120 Hz. Esto hace que todo se vea mucho más fluido y suave al deslizar. Sin embargo, muchos fabricantes (para presumir de batería en la caja) vienen con esta opción desactivada y puesta en 60 Hz estándar. Es como comprar un Ferrari y conducirlo siempre en primera.
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Ve a
Ajustes>Pantalla. -
Busca
«Fluidez de movimientos»,«Tasa de refresco»o«Frecuencia de actualización». -
Cámbialo a Alta (o Adaptable).
Notarás la diferencia al instante. Todo se moverá como la seda. Sí, gasta un 5-10% más de batería, pero la mejora en la experiencia de usuario vale cada miliamperio.
4. Porcentaje de batería: Di adiós a la ansiedad
El icono de la pila en la barra de estado es diminuto y muy poco preciso. ¿Ese trocito que queda es un 20% o un 10%? Esa duda genera ansiedad. Android suele venir con el icono «limpio», pero es mucho mejor ver el número real.
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Ve a
Ajustes>Batería(oNotificaciones y barra de estado). -
Activa el interruptor
«Porcentaje de batería».
Ahora sabrás exactamente cuánto te queda y podrás calcular mejor si necesitas el cargador o si aguantas hasta llegar a casa.
5. Elimina el ruido y la vibración del teclado
No hay nada más molesto en un lugar silencioso (una biblioteca, una sala de espera o la cama por la noche) que alguien escribiendo en el móvil: tuc-tuc-tuc-tuc. Además, el motor de vibración funcionando cada vez que tocas una tecla consume una cantidad absurda de batería a lo largo del día.
Hazte un favor a ti mismo y a los demás:
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Abre el teclado para escribir cualquier cosa y busca el icono del engranaje (Ajustes) en la barra superior del teclado.
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Ve a
«Preferencias». -
Desactiva
«Sonido al pulsar teclas». -
Desactiva
«Respuesta táctil al pulsar teclas»(o bájala al mínimo si te gusta sentir algo).
Tu escritura será silenciosa y tu batería durará más. Es un win-win de manual.
6. Permisos de ubicación: «Solo mientras se usa»
Muchas aplicaciones te piden permiso para saber dónde estás. Unas lo necesitan (como Google Maps o Uber), pero otras no tienen ninguna razón lógica para saberlo (¿por qué una app de linterna o un juego de puzzles quiere tu GPS?). Y lo peor es que muchas piden acceso «Todo el tiempo».
Revisa esto para evitar que te rastreen y para ahorrar batería:
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Ve a
Ajustes>Ubicación>«Permisos de aplicación». -
Verás una lista de quién tiene acceso.
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Si ves alguna app sospechosa con acceso «Permitido siempre», cámbialo a «Permitir solo mientras se usa la aplicación».
Además, Android tiene una función genial llamada «Ubicación aproximada». Si una app del tiempo quiere saber dónde estás para decirte la temperatura, no necesita saber tu calle y número exacto, le vale con saber la ciudad. Desactiva el interruptor de «Ubicación precisa» para esas apps y mantén tu casa en el anonimato.
7. Desactiva el «Escaneo constante»
Aunque tengas el WiFi y el Bluetooth apagados desde el centro de control, tu móvil sigue buscando redes en segundo plano «por si acaso» para mejorar la precisión de la ubicación. Esto es un vampiro de batería invisible.
Para frenarlo:
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Ve a
Ajustes>Ubicación. -
Busca
«Servicios de ubicación»o«Búsqueda». -
Verás dos opciones:
«Búsqueda de redes WiFi»y«Búsqueda de dispositivos Bluetooth». -
Desactiva ambas.
Tu GPS seguirá funcionando perfectamente cuando uses Maps, pero el móvil dejará de gritar digitalmente «¿Hay alguien ahí?» cada dos segundos cuando lo llevas en el bolsillo.
8. El Modo Oscuro: El mejor amigo de tu pantalla
Si tu móvil tiene pantalla OLED o AMOLED (que son la mayoría hoy en día, salvo los muy baratos), el color negro significa que los píxeles están apagados. Usar el Modo Oscuro no es solo una cuestión estética; es una cuestión de eficiencia energética. Un fondo blanco consume mucha energía; un fondo negro consume cero.
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Ve a
Ajustes>Pantalla. -
Selecciona
«Modo Oscuro». -
Te recomiendo programarlo. Puedes poner que se active
«Del anochecer al amanecer»si te gusta ver el modo claro de día, o dejarlo siempre activo si quieres maximizar la batería.
9. Limita las aplicaciones en segundo plano (Bloatware)
Los fabricantes suelen preinstalar apps como Facebook, LinkedIn, TikTok o suites de Office que quizás no uses. No siempre se pueden desinstalar, pero no dejes que campen a sus anchas.
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Ve a
Ajustes>Aplicaciones. -
Busca esas apps que no usas pero no puedes borrar.
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Entra en
«Batería»o«Datos móviles»dentro de la app y restringe su actividad en segundo plano. -
Si te deja, dale al botón
«Inhabilitar». Desaparecerán de tu menú y dejarán de molestar.
Configurar un móvil nuevo puede parecer tedioso, pero estos pequeños cambios marcan la diferencia entre un dispositivo que te sirve a ti y uno que se sirve de ti. Una vez hechos, no tendrás que volver a preocuparte por ellos hasta que cambies de teléfono.
¿Eres de los que configuran todo el primer día o de los que dejan los ajustes de fábrica para siempre?