Vivimos con la sensación constante de estar siendo observados. Hablas de zapatillas con un amigo y, a los diez minutos, Instagram te muestra un anuncio de zapatillas. Aunque a veces es casualidad, muchas veces es el resultado de un ecosistema de aplicaciones diseñado para succionar datos.
La buena noticia es que Apple ha convertido la privacidad en su bandera de marketing. iOS tiene herramientas potentísimas para cortar este flujo de información, pero —y aquí está el truco— muchas de ellas vienen desactivadas por defecto o requieren que el usuario tome una decisión activa.
No se trata de ponerse un sombrero de papel de aluminio y desconectarse del mundo, sino de recuperar el control. Tú deberías decidir quién sabe qué sobre ti. A continuación, vamos a blindar tu iPhone paso a paso para que deje de ser un espía en tu bolsillo y vuelva a ser solo un teléfono.
1. El gran guardián: Rastreo de aplicaciones
Esta es la función que hizo llorar a Facebook (Meta) cuando salió. Las aplicaciones tienen un identificador único (IDFA) que usan para seguirte el rastro por internet.1 Si buscas «hoteles» en el navegador, la app de viajes lo sabe gracias a esto.
Vamos a cortarles el grifo:
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Ve a
«Ajustes»>«Privacidad y seguridad». -
Entra en
«Rastreo». -
Verás un interruptor general que dice
«Permitir que las apps soliciten rastrearte».
Mi recomendación: Desactívalo por completo.
Si lo apagas, el iPhone le dirá automáticamente «NO» a cualquier aplicación nueva que intente pedir ese permiso. Se acabó el ver ventanas emergentes preguntando si quieres ser rastreado; la respuesta será siempre negativa por defecto.
2. Ubicación: ¿Exacta o Aproximada?
¿Por qué una aplicación del tiempo necesita saber en qué número de la calle vives? Le basta con saber en qué ciudad estás. ¿Por qué una red social necesita saber dónde estás «Siempre» si solo subes fotos de vez en cuando?
Revisemos quién te sigue los pasos:
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Ve a
«Ajustes»>«Privacidad y seguridad»>«Localización». -
Revisa la lista app por app.
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Regla de oro: Ninguna app (salvo mapas o seguridad) debería tener el permiso «Siempre». Cámbialas a «Cuando se use la app».
El truco de la ubicación exacta:
Dentro de cada app en esa lista, verás un interruptor llamado «Ubicación exacta».
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Para Google Maps o Uber, déjalo encendido (necesitan saber dónde recogerte).
- Para Instagram, Tinder, El Tiempo o Noticias, APÁGALO.
Al apagarlo, la app sabrá que estás en «Madrid» o en un radio de varios kilómetros, pero nunca sabrá tu dirección exacta. Es un cambio pequeño que protege tu hogar.
3. Fotos: No entregues el álbum completo
Antiguamente, si querías subir una foto a WhatsApp o Instagram, tenías que darles permiso para ver toda tu galería. Eso significa que podían escanear tus fotos antiguas, capturas de pantalla de bancos o fotos privadas.
Desde hace unas versiones, iOS permite el «Acceso limitado». Úsalo.
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Cuando una app te pida acceso a las fotos por primera vez (o ve a
«Privacidad»>«Fotos»para cambiarlo), no le des a «Acceso total». -
Elige
«Acceso limitado»(o «Seleccionar fotos»). -
El sistema te dejará elegir qué fotos específicas puede «ver» esa app.
La aplicación pensará que solo tienes esas 3 fotos en tu móvil. El resto de tu vida permanece invisible para ella. Es un poco más tedioso tener que seleccionar fotos cada vez, pero es la barrera de seguridad más robusta que tienes.
4. Protección de privacidad en Mail
Los correos electrónicos comerciales suelen llevar «píxeles de seguimiento» invisibles. Son imágenes transparentes de 1×1 píxel que, cuando se cargan, le dicen al remitente: «Este usuario ha abierto el correo a tal hora, desde esta dirección IP y en esta ubicación». Da miedo, ¿verdad?
El iPhone puede bloquear esto automáticamente:
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Ve a
«Ajustes»>«Mail». -
Busca el apartado
«Protección de la privacidad». -
Activa el interruptor
«Proteger la actividad en Mail».
Ahora, tu iPhone descargará el contenido de forma anónima a través de servidores proxy. El remitente sabrá que el correo llegó, pero no sabrá ni cuándo lo leíste, ni dónde estabas, ni qué dispositivo usaste.
5. El informe de privacidad de las apps (El Chivato)
Si tienes sospechas de que alguna aplicación está haciendo cosas raras (como acceder al micrófono de noche o conectarse a servidores extraños), iOS tiene un registro forense para ti.
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Ve a
«Ajustes»>«Privacidad y seguridad». -
Baja hasta el final del todo y entra en
«Informe de privacidad de las apps». -
Actívalo si no lo estaba.
A partir de ahora, el iPhone tomará nota de todo. Podrás entrar aquí en unos días y ver un historial detallado: «Instagram accedió a la cámara a las 14:00», «El juego X se conectó a una web de publicidad a las 03:00». Es la mejor forma de pillar a las apps tramposas con las manos en la masa.
6. Safari: Navegación sin huellas
Safari es mucho más privado que Chrome, pero hay que configurarlo bien para evitar que las webs creen un perfil tuyo.
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Ve a
«Ajustes»>«Safari». -
Baja al apartado «Privacidad y seguridad».
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Activa
«Sin seguimiento entre sitios». -
Activa
«Ocultar dirección IP»y selecciona «A rastreadores».
Esto evita que las empresas de publicidad te sigan de una web a otra mostrándote el mismo anuncio una y otra vez.
7. Ponle nombre a tu iPhone (uno genérico)
Este es un detalle que casi nadie tiene en cuenta. Cuando te conectas a un WiFi público o usas AirDrop, tu dispositivo difunde su nombre. Si tu iPhone se llama «iPhone de [Tu Nombre]», estás radiando tu identidad a todo el mundo a tu alrededor.
Cámbialo por algo neutro:
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Ve a
«Ajustes»>«General»>«Información». -
Toca en
«Nombre». -
Pon algo como «iPhone Azul», «Móvil de Viaje» o simplemente «iPhone».
De esta forma, cuando te conectes al WiFi de una cafetería, el administrador de la red no verá tu nombre completo en su lista de dispositivos conectados.
Proteger tu privacidad no significa renunciar a la tecnología, sino usarla bajo tus propios términos. Con estos ajustes, habrás cerrado las puertas traseras más grandes que usan las empresas para espiar tu vida cotidiana.
De todos estos ajustes, ¿cuál es el que más te ha sorprendido encontrar activado sin tu permiso explícito?